Nuestro compromiso con los vecinos de Pichiguao
Compromiso con la comunidad I 28/09/2017

Pichiguao es una pequeña localidad, ubicada a pocos kilómetros de Requinoa, VI Región de Chile. Sus vecinos tienen muchas carencias y dicen sentirse discriminados por vivir en un lugar vulnerable. Junto a ellos está ubicada nuestra planta procesadora de semillas, bodega y oficina. Como parte de nuestra Estrategia de Sustentabilidad nuestro deber es aportar al desarrollo de nuestros vecinos.

Nuestro trabajo con Pichiguao comenzó con la construcción de la sede social, en un terreno ubicado junto a la planta y  que se entregó a la comunidad en comodato. Pero el siguiente paso era más ambicioso y apuntaba a lograr una mejor calidad de vida para los vecinos, lograr que los habitantes de la comunidad aprendieran a cultivar sus propias hortalizas aportando así a la economía doméstica. Para lograr esta meta, en septiembre de 2015 llegaron hasta Pichiguao voluntarios de Anasac Chile quienes junto con los vecinos, trabajaron dos días a pleno sol con el objetivo de construir este huerto comunitario para Pichiguao.

El trabajo se dividió por equipos, mientras unos tomaron las palas, los martillos y los chuzos para construir las camas donde irían los cultivos, otros se encargaron de hacer el invernadero, las bodegas y los juegos para los más pequeños. En tanto,  algunos voluntarios cuidaron a los niños, les pintaron sus caritas y jugaron con ellos. Otro grupo se encargó de la alimentación de voluntarios y vecinos para reponer las energías.  En resumen hubo un enorme trabajo y esfuerzo de los participantes  que dieron como resultado  este nuevo huerto de primer nivel que ha permitido a las dueñas de casa de Pichiguao, aprender a cultivar sus propios vegetales.

Tras la construcción del huerto comenzó la segunda parte del proyecto que consistió en un curso teórico y práctico para 24 vecinos sobre la mantención y cuidado del huerto y cultivo de hortalizas. Los profesores del curso fueron voluntarios especialistas de Anasac Chile quienes entregaron su tiempo y experiencia. Magdalena Garcés, Crop Manager Hortalizas y Maíces y quien lideró este proyecto junto a un gran equipo de Anasac Chile, nos cuenta que fueron ocho semanas de clases  teóricas y prácticas: “Incluyeron temas como establecimiento y diseño de la huerta, manejo integrado de plagas, buenas prácticas agrícolas., rotaciones de cultivo y compostaje entre otros. “El curso contó con un alto porcentaje de asistencia

La primera semana de noviembre, tras dos meses de clases, se realizó una emotiva ceremonia de graduación y premiación donde asistieron 24 alumnos y representantes de la compañía. En esa oportunidad se entregaron los diplomas de graduación y las medallas que premiaron a los mejores alumnos. En esa ocasión, Gabriel Ormeño, gerente general de Anasac Chile, señaló:  “Estoy seguro que hemos aportado para cambiar el rostro a Pichiguao; hacer una comunidad que sea conocida por su empuje- compuesto por personas de trabajo que son capaces de hacer grandes cosas y que cada uno se sienta orgulloso de pertenecer a esta tierra. También, me gustaría agradecer a todos los profesionales de Anasac Chile que dictaron los cursos de los Huertos Comunitarios y quienes trabajaron en la construcción del huerto, les agradezco sus esfuerzos de postergar sus labores diarias por dedicarle tiempo a esta comunidad”,

Para Andrés Carvallo, Jefe Zonal de Anasac Chile esta obra compromete a seguir trabajando con la comunidad: “Es un orgullo trabajar en Anasac, el ánimo de la gente, la aceptación, el cuidado que ha tenido la gente con las cosas que la empresa les entregó, es maravilloso. Este tipo de obra enriquecen y engrandecen a la empresa”.

Para la Pdta. de la Junta de Vecinos de Pichiguao, Marcela Aravena,  esta  “fue una experiencia nueva, bonita, hemos aprendido mucho acerca de las plantas, nosotros hemos perdido identidad en Pichiguao, nos cerraron una cancha y un colegio, pero esto nos ha servido para unirnos…  le gradecemos mucho a los profes que nos tuvieron paciencia y por supuesto a  Anasac”.

Ana Rojas, secretaria Junta de Vecinos comentó: “Ahora nos ven cultivar y trabajar los productos que cultivamos aquí mismo, nos ha unido como grupo, pasamos nuestras tardes acá, hasta las nueve de la noche estamos acá, se nos pasa el tiempo volando. Esto nos ha ayudado no solo económicamente, también espiritualmente.” Finalmente Yolanda Santander, participante del curso indicó: “Fue buenísimo, compartí con vecinas que jamás lo había hecho, se hizo un grupo de trabajo con disposición para todo. Me beneficia en salir de la casa y también para el bolsillo, hemos cosechado y también vendido los productos”.

FOTOS Y VIDEOS: http://anasacchile.blogspot.cl/